Escorpio

ESCORPIÓN

El signo de Escorpión está regido por el planeta Marte, el planeta de la energía dinámica. Consecuentemente, las personas nacidas en este signo tienen una fuerza que algún día habrá de exteriorizarse de alguna manera. En ellos se resumen todas las cualidades marcianas -buenas y malas, según los aspectos que reciba el Sol- y siempre tienen una razón para la luchar, tanto para sí mismos como para los demás. Puede decirse que con las “medias tintas” nunca están contentos y del mismo modo van de un exceso a otro. Los que asoman el lado bueno del signo, tienen muy buenas habilidades tanto ejecutivas como directivas. Son bruscos pero honestos y justos; trabajadores infatigables y suelen estar dispuestos a sacrificarse a sí mismos para el bien de los demás, rebelándose contra la opresión: trabajan de modo desinteresado por la causa que han abrazado. Sin embargo, los que muestran el lado negativo de Escorpión, no solamente rehúsan el trabajar para ellos mismos, sino que se hacen demagogos que incitan a la anarquía y al desprecio de la ley y la destrucción de la sociedad. Estas personas son destructoras sociales muy peligrosas para los pueblos. A pesar de todo, siempre hay en ellas un rasgo reconciliador: y es que nunca hacen las cosas con disimulo, ya que todo lo hacen abiertamente y a la vista. Por lo general, los hijos de Escorpión tienen un temperamento bastante indeterminado y una lengua sarcástica que pica como el aguijón de la serpiente o el del escorpión, cuando ellos manifiestan este lado de su naturaleza. Es muy recomendable que los padres de estas criaturas se ocupen de ellos tan temprano como sea posible y les enseñen el domino propio, asimismo como en inculcarles un espíritu bondadoso que suavice los rayos de Marte. Los niños de Escorpión tienen una imaginación muy vívida y muy fuerte, con una mente clara, penetrante y aguda, así como un gran magnetismo personal que les hace muy atractivos para aquellos con quien se relacionan. Es curioso observar que están bastante contentos con la vida de tipo militar, en donde impera una estricta y severa disciplina. Ha de tenerse especial cuidado en enseñar a estos niños la higiene sexual, porque Escorpión rige los órganos generadores y los de eliminación; de modo que si la persona no tiene una moral clara, son de esperar muchas calamidades. Suelen ser excelentes cirujanos, por lo que pueden hacer un gran bien al mundo.

Todo lo que se ha mencionado, depende en considerable medida del entrenamiento por parte de los padres, ya que hay un lado destructivo en la naturaleza de Escorpión que lo hace muy peligroso desde el punto de vista espiritual: el de la mediumnidad mal dirigida y negativa. Escorpión es por excelencia el signo de las artes ocultas y de la mediumnidad, por lo que hay que ir con mucho cuidado para no acarrearse consecuencias kármicas terribles.

Nociones esotéricas sobre el signo del Escorpión

El signo del Escorpión es un signo Fijo y el segundo perteneciente al elemento de Agua. La clave de este signo es Fidelidad a un Amor, a unos Sentimientos. Podemos decir que en Escorpión la persona se encuentra atada a sus sentimientos. En Escorpión -por ser el segundo signo de Agua-, hay un pasado Sentimental: el de Cáncer (primer elemento de Agua). Un pasado lleno del recuerdo de una  época en que las emociones, los amores, los sentimientos no estaban limitados por la razón, puesto que se encontraban en el estadio de las Emanaciones. Podemos decir que eran amores ideales, fugaces, platónicos, a los que el potencial de los deseos no ponía ningún límite. Sin embargo, el nativo de Escorpión está atado a este sueño y el volver al pasado será su tentación constante. Este pasado, puede ser el de anteriores vidas o bien un simple motivo convencional como el de volver a la madre, a la ciudad natal, al barrio en que se pasó la infancia, a las costumbres anteriores, etc. Al mismo tiempo, en Escorpión hay un impulso que lleva a la persona más allá: hacia la superación y la sublimación de sus sentimientos. Si sigue este impulso, siempre le parecerá como si traicionara a su pasado y, dicha renuncia es muy dolorosa. Por otra parte, las cualidades del ciclo anterior -el de Fuego-, se encuentran interiorizadas en el siguiente -el de Agua-; de modo que hay Fuego tanto en Escorpión como en Cáncer -al igual que en Piscis, tercer elemento del ciclo de Agua-. En Escorpión, este Fuego caldea las emociones internas y da lugar a todo tipo de estados pasionales. Físicamente rige el sexo y, a nivel emocional, lo arma para el combate. Allí, el Agua y el Fuego -dos elementos imprescindibles para la fecundidad-, producen la vida. Cuando Escorpión tiene malos aspectos planetarios, vinculan al individuo a malas situaciones sentimentales: lo enfrentan a deudas kármicas que no puede eludir. Cuando en el signo hay un excesivo número de planetas, la naturaleza se vuelve apasionada y la actividad sexual se multiplica en todas las direcciones. En el signo de Escorpión, la persona proclama su individualidad por primera vez. Y ahí es donde viene el conflicto. Cuando los escorpiones están muy ofuscados, cuando sus sentimientos los ahogan, es recomendable que vayan al hogar materno, que vuelvan a relacionarse con la madre. Esta vuelta al hogar, es la vuelta a los sentimientos puros de Cáncer: en este estadio los sentimientos eran inocentes. ¡Necesita recargar de nuevo las baterías!

Los amantes más apasionados suelen darse en Escorpión. Todo lo que tocan entre sus manos, o lo hacen con pasión o no lo hacen. Precisamente, Escorpión choca con los demás por tomar el mundo con tanta pasión y entrega. Escorpión ha de darse cuenta de que no todo el mundo está pasando por la etapa de sus emociones tan subjetivas con su pasión tan grande: han de darse cuenta de que todo necesita su tiempo -y que precisamente es esto lo que sirve para que sepamos comprender al que tenemos enfrente nuestro y que sepamos relacionarnos sin que salte tanto fuego y tanta destrucción. El Escorpión ha de pensar que el mundo no es tal como él lo está viendo continuamente; que no todo ha de ser entregarse y que no todo ha de ser pasión: que las cosas necesitan su tiempo y su calma; que necesitan ser construidas y sobretodo razonadas.

Fuente: J.Albareda-Los 12 signos del Zodiaco

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